martes, 10 de noviembre de 2009

Un final poco feliz

Llegó la hora en que lo absurdo queda en el presente y el amor en un pasado no muy lejano, en el que todo debe ser olvidado como una sombra en la oscuridad o una huella en el mar trato de recuperarme volviendo a la realidad en donde ya no se me permite crear fantasías, vivir ilusiones falsas.

He lanzado mi vida al vacio, he perdido mi risa y mi sonrisa, entrando en razón o forzada por la razón me alejé, no lo quiero, lo estoy amando y por un cruel instante iluminado he encontrado el camino de regreso a mí misma el cual no he querido seguir pero lo hice y aun escribiendo esto me pregunto si en algún momento desistiré, si estas palabras no pueden terminar de expresar mínimamente lo que hoy estoy sintiendo. He pensado en mi atreviéndome a negar lo que siento aun sabiendo que lo siento, traté de confundirme y me envolví dentro de un juego del cual no creí encontrar la salida, desenredarme de mi mentira llenando mi alma con sus palabas apuñalándome el corazón inundándolo con heridas aun sangrantes.

Duele, ciertamente me está doliendo pero prefiero callar, mis labios no quieren hablar harían más que gritar su nombre y correría a sus brazos sin dudarlo, trato de alejar de mi todo recuerdo que parece desaparecer en el tiempo pero ese tiempo se detuvo hoy cuando estuvo frente a mí y mis ojos hablaron más que mi silencio, necesité de pocas palabras para creerle pero de muchas para terminar con todo, para dar el primer paso, para poder continuar sin él, para confiar y desconfiar hasta de mi misma, para aguantar los malos ratos que vendrán, para estar bien o mal, para perder el miedo o no dejarlo escapar, para no rendirme o rendirme a sus besos, para no comunicar sentimientos escondidos o decirle que lo estoy amando, para aprender o seguir equivocándome, para crecer, para volver a soñar o seguir viviendo en un sueño, para no caer o derrumbarme a él, para ponerme de pie o seguir en el suelo, para tener esperanzas y para perderlas también, para volver a huir.

Ahora sólo puedo quedarme inmóvil, esconderme, esperar que la magia cambie el destino, abrir los ojos y darme cuenta que jamás podré salir de esto, dejar de culparme, buscar respuestas, oír lamentos, decir y quedarme callada, sentir, ver, ser y parecer, sentarme a observar, pedir ayuda y alejarme hasta de mí, rechazar lo que quiero, hacerlo por mí misma, no sentir su ausencia, recordar sus besos, extrañar sus brazos y morirme en sus ojos como estoy muriendo sin él.




[Después de ti - Alejandro Lerner]

5 comentarios:

Javier dijo...

duele pero todo pasa, fuerza!

guillermo elt dijo...

No, la culpabilidad no es individual.

Tras las nubes, por muy negro que se vea el cielo, hay un sol radiante.

Besicos.

Jimmy dijo...

La vez pasada te leí muy feliz, ahora......que vaivén jeje.

Fiore dijo...

yo lo sé y en verdad todo pasa

bsos de esposa primeriza

Gabriel - paginas web dijo...

Excelente reflexion amigo muchas gracias...

Mi vida