lunes, 13 de octubre de 2008

Un café con mi corazón

Sábado a media noche, una taza de café, un cenicero y varias colillas de cigarros, la oscuridad de la noche entra por mi ventana, las sombras de la ciudad no son compañía; otro café caliente sobre mi mesa y la hora no avanza, el frío de Lima ha entrado por mi puerta, se está alojando en mi sala y pretende dormir en mi sillón; esta soledad involuntaria se me está haciendo eterna, infringida por un adiós a contraluz; el ya no oír ni el lejano eco de sus palabras, me recuerdan que no he superado esta quietud.

Un sorbo de café, la mirada perdida, una pared sin color y un nombre escrito en ella, entre mis manos otra taza de café que jamás comprenderá por que me aferro a su calor; es media noche y estoy en la soledad de mi espacio, rodeada de una infinita y lúgubre tranquilidad, más de la que me gustaría, más de la que algún día hubiera imaginado tendría; no tengo valor para recostarme en mi cama sin desear que la puerta se abra y verte llegar o que el teléfono timbre y seas tu al contestar.

La noche está clara y la luna se pasea por mi mirada, ante mis ojos cae una fría estrella en el cielo y siento que mis pasos no siguen un rumbo, doy vueltas por mi vida, solo avanzo hasta lo profundo y vuelvo a encontrar una noche fría, triste y aunque estrellada, no me acompaña; sigo fumando y hay otra taza de café esperándome.

En la línea de mi vida me detengo sin fuerzas y sin ganas de seguir, mi corazón me suplica que me quede aquí, que nada encontraré al final de este camino en el que voy y aunque aposté mi alma a ganador, la soledad se encargó de declararme lo contrario; las cartas que aposté ya me las ganaron, ahora que vuelvo sobre mi camino y regreso al punto de partida, me pregunto por que el amor se desvía de mi vida; otra vez estoy aquí, donde empecé y mi corazón se queja, ahora sobre mis pies cansados no creo resistir otro viaje por eso me quedo sin avanzar, sin mirar para adelante.

Hoy sembraré una esperanza en mi corazón para pensar que no se ha cansado de amar a pesar de que yo prefiero rendirme ante ese azar truculento que me invita a perseguir una travesía que probablemente me haría morir en el intento; mi taza de café ya se ha quedado vacía y con ella mi corazón, no queda más espacio, yace la soledad en mi fría habitación, mientras a mi ventana aun no llegan aires nuevos, tal vez me pinte en el alma una mínima esperanza para no sentir el frío cuando llega la nostalgia y tal vez para convencer a mi abatido corazón que aun apueste todo y que aun crea en el amor....



[Preciso desse Amor - Guilherme e Santiago]

13 comentarios:

Fiore dijo...

Como muchas veces varios e importantes momentos pasan en compañía de un café, verdad?

gracias por la visita, bonito blog

Lemon Guy dijo...

Los tiempos así "en blanco" nos sirven para después, hay q aprovecharlos para centrarse en uno mismo, en nuestras cosas, para mimarnos mas y re descubrirnos ...

Jimmy dijo...

Los arteros fríos limeños aumentan la sensación de soledad y melancolía pero para contrarrestarlos existe ese preciado par de armas: El café y el tabaco, siempre que estén de tu lado todo será mejor.

Agatha dijo...

Yo he tenido muchos días como el que describes, muchas sensaciones contrapuestas y también me ha hecho compañía un cigarrillo... a veces la soledad es necesaria, pero ¡qué necesario es, a veces, tener a alguien al lado!

Muchas gracias por tu comentario.

kela dijo...

yo soy de las que no puede con la soledad pero sigue en lucha para aprender...

Un abrazo,

evargas dijo...

Interesante tu blog
Creo no haber pasado antes por aquí, pero comenzaré a hacerlo.

Anónimo dijo...

bonita entrada... interesante... es bueno siempre tener tiempo para una misma...gracias por tus comentarios en mi blog, vuelve a visitarme, yo tambien pasare por aca

Katita

insidethecloset dijo...

wowww!!
me encanto la forma en la que escribes (y mira que no lo digo a cualquiera).
eh estado en tu situacion, no se la deseo a nadie, pero a todos.. una, dos, o a veces hasta mas veces en nuestras vidas, nos toca vivirla.
saludos =D

Lu dijo...

Siento harta melancolía en tus palabras, no hay palabras que sanen el alma, eso lo decides tú. Decide olvidar y seguir, perdonar y seguir, sólo seguir. Con un café, con unos cigarros, con tu hijo de hermosos ojos.

Un fuerte abrazo, gracias por la visita, te sigo leyendo.

Lu
Mamá de DOS chancletas

toñi dijo...

tus palabras muestran tristeza,si te encuentras sola te brindo mi amistad. un beso

Karen Tenjou dijo...

T___T que dificil es la soledad, en fin, creo que de alguna forma todos hemos probado un poco de ella pero en algunos casos la dosis es demasiado agresiva.

Escribes bonito, muchos saludos :)

Lúdica dijo...

cafe(l) ... mmm yo disfruto de mi soledad asi al maximo.

Aww tienes un nene? que lindooow! yo tb quiero tener mi niño yaaa u_u (ok aqui el problema es como? jaaa)

lindo tu blog,

besos.

Candela dijo...

buenas buenas...
la verdad un aplauso a lo q escribiste. me senti muy indetificada..
el desarraigo total del amor...
en sentirse vacio..
como te entiendo.. me encanto tu blog asiq seguire paseando por aqui si no es molestia.
besitos y un gusto.
Cande.

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