lunes, 29 de septiembre de 2008

Paz en la tormenta


Me perdí, me perdí en un abismo sin fondo donde no podía salir, me perdí en mi mente cuando no estaba aquí, me perdí hasta en la luna cuando no estaba allí, en la madrugada, en el amanecer, cuando no importaba nada más, no había imágenes, no existía color, era triste la mañana, fría las noches; mi alma estaba presa de un llanto por un impotente sentimiento que no se podía callar.

Me había perdido por el mundo salvaje de los sentimientos, había recorrido los mares buscando donde se unirían el sol con el mar, caminando, buscando, buscando no sé que, buscando una salida para mi corazón y no encontraba más salida que mi propia cárcel, he intentado odiar y no he podido, he amado con pasión, he querido en cada caricia, en cada beso donde mi alma sufría y el corazón sangraba.

Después de mucho tiempo y completamente rendida he vuelto a sus brazos, he vuelto a su amor, he podido dejarme abrazar, he podido abrirle mi corazón, he podido sentirme con rumbo, con fuerzas, con ganas de hacer las cosas bien, abrí mis ojos y mi mente; ayer fue un domingo de amor, de un cálido abrazos, de liberación, de paz, fe y esperanza; ayer me convencí que mi corazón no necesita de ti para poder seguir latiendo, que hay un amor más grande y poderoso que puede cambiar mi vida y darme esa paz en medio de la tormenta, que él viene hacia mi, me ayuda a salir, a seguir, que me da esa esperanza que estaba muerta, esa ilusión que se había quedado prisionera; ayer pude ver que cuando no pueda seguir y sienta que mi mundo está en pedazos puedo tener paz, sólo gracias a él.

He pasado por tertulias, tormentos, desamores y ahogamientos en estos últimos tiempos pero hoy he descubierto que esos tiempos tuvieron un ayer y que hoy el sentido cambió, que el amor es algo tan inexplicable, tan hermoso, calido y frió a la vez que el corazón palpita queriendo salir y a mi mente no la dejaba pensar, era mi felicidad o quizás tus cadenas de las que no podía huir. El amor es tan complicado que el egoísmo nos absuelve y no pensamos y distocionamos el sentido de las cosas, que a la persona que amamos le ponemos el primer lugar en nuestras vidas; hoy sentí el amor de manera distinta, un amor inmenso, fiel, firme, desinteresado y con una magia difícil de explicar, pero muy sencillo de sentir, algo que sólo él me ha hecho sentir.

Hoy vuelvo a escribir y puedo gritarle al mundo que me he encontrado, que habiendo salido del abismo he visto a esa mujer que hay dentro de mí y que se encontraba escondía, perdida en si misma.

El amor de DIOS es mi amparo y fortaleza, mi pronto auxilio en medio de la tribulación; si te sientes solo, triste, cansado, abandonado, recuerda que hay uno que te ama sobre todas las cosas y ese es DIOS.


2 comentarios:

digler dijo...

me quedo sin apalabras al leer lo que escribiste. en verdad,pese a las circunstancias,es una dicha enorme el que hayas podido encontrarte a ti misma y ademas, superar todo infortunio.

estoy seguro que el amparo y fortaleza que tienes hoy, nunca de abandonará

PD.espero no importunar con mi primera visita

Artemisia dijo...

ola, gracias por visitar mi blog, tambien visitare el tuyo :) me ah gustado , sobre todo esto ultimo que has escrito, mucha gente ah perdido la fe en dios, es bueno saber q hay pocos q aun lo recuerdan.. saludos....

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